Todos los bebés nacen con el deseo de comunicarse, ya que la comunicación es la base de la supervivencia. Seguro que has escuchado cientos de veces la famosa frase de “quien no llora no mama”,¿verdad?
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y necesitamos relacionarnos entre nosotros, más aún los bebés que son totalmente dependientes de sus cuidadores para poder sobrevivir, (es muy interesante leer sobre el periodo de extereogestación). Ellos utilizan todas las herramientas a su alcance: miradas, sonrisas, llantos, gorjeos.. etc. De esta forma tratan de hacernos entender que tienen hambre, están incómodos por algún dolor, que necesitan que les cambiemos el pañal.. Pero necesitan tiempo y madurez para poder expresarse con palabras.
Los padres, aprendemos de la experiencia del día a día a interpretar las señales de nuestro bebé y poder así satisfacer sus necesidades. Solemos pasar una especie de “revisión completa” en la que chequeamos si tiene hambre, sueño, frío, calor, pañal húmedo, fiebre, dolor de dientes, oídos, tripita…, etc.
Pero hay ocasiones en que el bebé llora y llora de forma continuada y nos frustramos porque no sabemos qué le pasa. Puede que la situación dure sólo unos minutos, pero a nosotros se nos hace eterno ver que no logramos calmar el llanto y nos empezamos a poner nerviosos deseando poder entender a nuestro bebé, contagiando incluso ese nerviosismo a nuestro pequeño.En estos momentos nos encantaría tener una lámpara maravillosa, de esas que frotas y aparece un genio maravilloso dispuesto a concedernos tres deseos.. “¡Ojalá que mi bebé pudiera hablar!” Seguro que sería el primero que pediríamos, para de esa forma entender lo que le pasa a nuestro bebé y poder calmarle cuento antes..
Sin embargo, no tenemos por qué experimentar esta sensación de incomprensión. Si estás leyendo estas líneas estás de enhorabuena, porque en este curso vas a aprender a enseñarle gestos sencillos a tu bebé para que pueda comunicarse con sus manitas!
En realidad, ellos ya hacen gestos de forma innata:
- nos hacen saber que tienen hambre, (generalmente con el gesto de succión o el reflejo de buscar el pecho)
- nos regalan sonrisas cuando hacemos algo que les gusta
- levantan sus bracitos cuando quieren que les cojamos
- cuando tienen sueño se rascan los ojitos
- señalan objetos con sus deditos para que se los demos
- nos piden ayuda cuando quieren dar sus primeros pasos
- intentan dar palmas cuando algo les gusta..
Además, los adultos solemos enseñarles a decir adiós con su manita o tirar besitos para despedirse, y esto suele ser común en todas las culturas.Pues de la misma manera que le enseñamos estas costumbres sociales, podemos enseñarle muchos más gestos sencillos que ellos pueden realizar con sus manitas para expresarnos sus necesidades básicas: hambre, sueño, malestar, ganas de jugar..etc
Y lo mejor de todo es que podemos adentraros en el maravilloso mundo interior de nuestro bebé, saber qué piensa y qué pasa por su cabecita, cómo ve y entiende el mundo.. y te aseguro que es una experiencia fascinante que creo que todos los padres deberían probar..
Los adultos también hacemos gestos
Todos nosotros solemos hacer gestos de vez en cuando nos comunicamos, pero no reparamos en ello porque lo hacemos de forma instintiva y sin pensar.
Por ejemplo, es muy común agitar la mano para decir “hola” o “adiós”, mover la mano como si nos abanicáramos para hacer entender que tenemos mucho calor, unir las manos a la altura del pecho para pedir perdón, señalar el reloj para comunicarle a otra persona que ha llegado tarde o colocar el dedo índice sobre los labios para pedir silencio.Se trata de movimientos físicos simples que simbolizan una acción, una emoción o un objeto. Pueden ser símbolos icónicos, que guardan una relación con aquello a lo que se refieren (por ejemplo, agitar los brazos para referirse a un pájaro y su aleteo) o ser símbolos abstractos (por ejemplo, formar una “V” con los dedos, lo que en nuestra cultura significa “paz”).
Seguro que nunca habías reparado en ello, pero si te pones a pensar se te ocurren unos cuantos gestos o signos que haces o entiendes, ¿verdad? No sólo los mimos viven de los gestos, ¡observa la cantidad de signos que se hacen también en los deportes! Aquí te muestro algunos ejemplos.. ¿Se te ocurre alguno más?
Recuerda que si tienes alguna duda puedes anotarla en el grupo privado de Facebook para poder resolverla en las sesiones en vivo.


Es una pena que el enlace del blog Mi lunita y yo "Los segundos nueve meses: La exterogestación y la necesidad de ser llevado" no esté disponible en la web de kangura.com Si se puede ver en inglés...
ResponderEliminarLo puedes leer aquí: http://www.psicologiaintegraluruguay.com/2014/10/los-segundos-nueve-meses-la.html
ResponderEliminarjijiji, estaba traduciendo. Muchas gracias
Eliminar